Es esencial saber el tipo de vocablo que se utiliza, su significado y la forma en la cual van a ser expresadas a la hora de la redacción, debido a que un incorrecto uso de estas puede terminar en una malinterpretación del mensaje transmitido, debido al juicio que se le pueda dar. De igual manera, es crucial conocer el rol y status del público al cual se dirigirá el mensaje, puesto que es más dócil expresar una intención a través de un comunicado claro a un público en específico.
Por un lado, se da uso de un lenguaje informal al emplear el tuteo, en el cual se retrata la cercanía con el público interno de la empresa. Por otro lado, el manejo de un léxico coloquial, no hace uso de palabras técnicas, para así lograr una comunicación más sencilla entre la planta directiva y sus trabajadores. De esta manera, puede verse un mayor interés por parte del receptor debido a la naturaleza con la que se comunica la empresa.
Una parte importante a resaltar es la coherencia y la cohesión que se dan en el texto para la correcta edificación del mensaje, más claramente, se puede evidenciar en la cohesión por sustitución que se ha utilizado para evitar la pobreza léxica al momento de incluir los conectores en el texto. Siguiendo esta idea se puede decir que en el texto, el contenido es el mensaje y la expresión escrita es el lenguaje. Debido a esto, se entiende que la coherencia desarrolla eficazmente la idea que se quiere transmitir a través de la cohesión, actuando como la norma que rige al momento ser redactado. (Parra, 2004)






